lunes, 21 de enero de 2008

La voz

La bruma del fin de semana ha intensificado el estado de somnolencia y de reposo.
Muy propio para, como bien dice el sr. epicentro del mal de Buñuel, propiciar el letargo y dedicarse al noble arte de culturizarse sin premura.


Frank Sinatra no era "la voz"

viernes, 18 de enero de 2008

Ad Nauseam


En un momento en el que ni la catadura ni la altura cultural de los asalariados políticos se puede asemejar ni por asomo a la de los políticos de raza de (no nos tenemos que alejar mucho en el tiempo) hace 20 años, se echa de menos la oratoria y cultura de personajes ya desaparecidos como Willy Brandt u Olof Palme.


Aquí en España debemos conformarnos con programas llenos de saldos de Enero, limosnas de pan para hoy, declaraciones estúpidas ("No dependemos más que de la gente de la calle y sólo daremos explicaciones a los españoles”) cuando lo que importa es no perder el referente partidista y presentaciones de empresarios estrella-salvadores de la economía a los que deberíamos rendir pleitesía y con los que ponernos contentísimos.

Desde un tiempo a esta parte es con lo que venimos bregando y el panorama futuro no es muy confortador..


miércoles, 16 de enero de 2008

Vino y Rosas


Charlas amenas, celebraciones y relax. Ese es el agradable rescate de la resaca de navidad en Enero.

"Largos no son los días de vino y rosas. De un nebuloso sueño surge nuestro sendero y se pierde en otro sueño".

jueves, 10 de enero de 2008

Un día de Enero



Érase una vez un chaval que compró una vez un comic de un tio de Ontario que iba de este pelo.


Érase ese mismo chaval que descubre ese mismo día una bonita canción Poppy de esas que hacen mella.



Bueno, pues ese chaval con estas dos pequeñeces experimentó un breve momento de felicidad fugaz.

miércoles, 9 de enero de 2008

martes, 8 de enero de 2008

Logroño



Fin de semana en Logroño.
Paseo por el festival Actual.
Visionaje de Buda explotó por vergüenza, emotiva película iraní sobre la sinrazón.

miércoles, 2 de enero de 2008

Mirandebro


Recuerdo cuando no queríais escribir comentarios en mi blog por miedo a que os tacharan de dar cobertura a un bizco (lacra social).